11.8.05

venía posponiendo el abandono de la lectura de si una noche de invierno un viajero, de calvino, que no me enganchaba en lo más mínimo, pero que no quería dejar por varias razones (entre ellas, que me lo recomendaron martín y florentin, y que "tenía que empezar a leer calvino, che). lo leía sólo en los subtes, en la media hora que separa mi casa de la librería (bah, yo siempre calculo media hora para todos los lugares... por ahi es menos). pero bueno, no quería dejarlo. así que agarré uno que es un rejunte de artículos o relatos (el observatorio editorial, de jorge herralde, el editor de la hermosa anagrama), cosa de leerlo "mientras tanto". luego vino como una novela, de daniel pennac, que también es de capitulitos cortitos, pero no lo leí todo.

pero bueno... si dije "venía posponiendo", es porque eso dejó de pasar. para el segundo día del seminario aburrido ese decidí llevarme uno de los libros que mencionaba herralde en su observatorio, así que por fin tuve una buena excusa para agarrarme el pasado, de alan pauls. and that was it.

ay. desde la primer oración ya me tiene. yo no sé si será bueno, malo, pero a mi me conquistó, a primera vista, antes de poder siquiera darme cuenta de su efecto nocivo. y lo es, totalmente. es de esos (pocos) libros que mientras me dura su lectura, me secuestran, logrando que esté todo el día pensando en ellos. y no es que me lo estoy "comiendo", leyendolo a las apuradas a lo harry potter. a pesar de su abultado grosor, tengo miedo de que me dure poco, así que lo dosifico bastante. y busco los lugares y momentos perfectos para él, como pequeños homenajes que le hago. porque si no, puede pasarme lo que hoy, al no cumplir esto, pasó: lo leía en el correo (donde estuve esperando mi turno más de 45 minutos), cuando 2 viejas se pusieron a charlar a los gritos al lado mío. es que no se daban cuenta de que ahi estaba yo, intentando disfrutar de mi libro? la gente no tiene consideración!

y no acepté ir a lincoln este finde hasta no tener la perspectiva de pasarme esos 3 días acompañada por él. ahora no puedo esperar a llegar allá. lástima que no es primavera u otoño, para tirarme a leer al sol. sería perfecto.

bueh, me copé demasiado, y lo empecé recién ayer... pero yo soy así de enamoradiza.

8 comentarios:

martin dijo...

ta bien. Yo también dejé el de calvino la primera vez, no pude pasar la 2da hoja. Pero 4 o 5 años después le di la segunda oportunidad y lo disfruté tanto.

roy dijo...

está bueno leer 3 libros a la vez... suelo hacerlo. Por ejemplo, un libro para leer antes de dormir, otro para leer en el bondi o en el subte, y otro de comodín (baño, pre siesta, cuando no está el imbatible de susana...)

guada dijo...

no, yo estoy leyendo CUATRO libros a la vez, aunque UNO ESTÁ EN INGLÉS.

guada dijo...

perdón, eso fue un chistecito para los memoriosos. :)

hablando en serio, yo no estoy leyendo 3. el observatorio ya lo terminé, y como una novela leí un poco, me pareció medio repetitivo, y salté a la parte que me gustaba, que es la de "los derechos del lector" (que pueden encontrar acá).

igual sí, está bueno cuando se leen más de 1 libro a la vez porque cada uno tiene su momento o funcionalidad. aparte, al ser el pasado tan gordote, estaría bueno no andar con él en el subte o por la ciudad.

pero no sé, para meterse en el medio tendria que ser un libro demasiado intrascendente o ligero. o académico, o de "articulitos", otra vez.

florentín dijo...

Raro, el mismo post revela que "Si una noche de invierno un viajero" tiene que resultar un libro muy adecuado para vos: justamente, no es más que una reflexión sobre la lectura, la escritura y la relación entre ambas, entre otras cosas. Encima incluye el comienzo de diez hermosas novelas.

Pero si de empezar a leer a Calvino se trata, es posible que no sea el adecuado. Si bien no conozco toda su obra, "Las ciudades invisibles" es, para mí, un libro perfecto, y la manera ideal de empezar a querer al Señor Italo.

¡Martín, me copa que digas eso de un libro que te regalé yo!

;)

guada dijo...

será el momento... ya se lo pediré de nuevo. quizás el hecho de que no sea UNA novela, sino una intermitencia de una historia y otras varias empezadas y cortadas, hace que no muera por seguir leyendolas.

no se, llegué a la mitad y decidí dejar. ya me habia pasado de leer una sólo porque era recomendada, y al pedo, y preferí dejar esta para cuando estuviera "en el punto justo" para leerla.

Rea Americana dijo...

Lo que pasa es que El pasado es de esos libros que dejan de ser un libro pra ser otra cosa, una droga, un pecado.

guada dijo...

ay. siiiiiiiiiiii!